Violencia en el noviazgo y relaciones toxicas
Desde la perspectiva de género, la forma en que mujeres y hombres concebimos el
amor determina la manera en que nos relacionamos con nuestra pareja, la cual muchas
veces se entiende como una combinación entre romanticismo y violencia; que incluye
control, celos y en ocasiones diversos tipos de violencia enmascarados como amor.
Durante el ciclo de vida, mujeres y hombres están expuestos a situaciones violentas que
varían según su entorno familiar, social y en particular por su género.
Es necesario alertar a los jóvenes mujeres y hombres entre 15 y 24 años de edad, sobre
la violencia de la cual pueden ser objeto en sus relaciones, para prevenir y/o detener así
la violencia en el noviazgo. Según Castro y Riquer “entre los hallazgos de sus
investigaciones se encuentran que: en la mayor parte de las parejas que experimentan
violencia, ésta se manifiesta desde el inicio de la relación, incluso desde el noviazgo”.
Partiendo de la premisa de que, así como son asumidas las conductas violentas, las y
los jóvenes que han aprendido patrones de comportamiento positivos durante la infancia
y a través de la familia, establecerán una relación respetuosa y tolerante con su pareja.
La violencia produce efectos que pueden reproducir conductas en sentido negativo y
extenderse a todos los contextos donde interactúa el adolescente, del ámbito privado
trasciende al público. Por lo cual, la violencia en el noviazgo merece especial atención,
sobre todo, cuando se inician las relaciones entre los y las jóvenes y se definen roles y
límites. Las conductas violentas en las relaciones de pareja no son percibidas como
tales, por las víctimas, o por los agresores, es decir, los signos de maltrato durante el
noviazgo se confunden con muestras de afecto, que en realidad ocultan conducta controladoras.
Relaciones
tóxicas
Características de las relaciones tóxicas
En general, las relaciones tóxicas pueden definirse como relaciones en las que ambas partes son incapaces de lograr un trato de igual a igual. Una relación se vuelve tóxica en el momento en que una de las partes “se aprovecha” de la otra, cuando aparentemente solo uno de los dos obtiene un beneficio. Por ejemplo, la persona que actúa viendo únicamente su interés, que se propone manipular e intentar controlar, o que simplemente quiere sacar provecho. Lo que motiva a una persona a tener conductas tóxicas es la voluntad de tener control completo y de tener todo el poder en la relación. En una relación tóxica el poder no se comparte. Por el contrario, la persona tóxica es aquella que intenta que la otra persona obtenga el mínimo de poder. La toxicidad misma, de hecho, consiste en eso: en implementar dinámicas en las que se genera una desigualdad entre los dos, en la que el poder queda repartido de modo que favorezca a uno y desfavorece al otro. Si bien las peleas de poder son algo normal en cualquier relación, principalmente en los primeros años del matrimonio, las relaciones tóxicas están caracterizados por la insistencia constante y absoluta de uno de los dos en tener el control.
Hay distintos tipos de Relaciones tóxicas como:
Relación de llenado
Este tipo de relación aparece cuando estás inmerso en una relación sólo y exclusivamente por el mero hecho de que la otra parte te completa, te llena, y aporta “eso” que consideras que a ti te falta y que tú no tienes.
Relación de co-dependencia
Los dos miembros de la relación dependen de la otra persona, esto es, ambos perfiles son sumisos y pasivos y siempre anteponen el bienestar del otro antes que el suyo propio.
Relación fundamentada en ideas irracionales
En nuestro blog tenemos diversos artículos acerca de esos pensamientos nada realistas que han acompañado el concepto del AMOR, mitos del amor romántico y que son muchas veces la base de este tipo de relaciones tóxicas.
Relación anclada en el pasado
Si el pasado es parte del presente en tu relación actual, algo no estás haciendo bien.
Relación en la que la forma de comunicarse es pasivo-agresiva
No sé si conoces de cerca este tipo de relación, es aquella en la que la forma de comunicar no es abierta, sincera, honesta, libre, afable… es una comunicación que se realiza a través de indirectas, de manera hostil y con la intención de manipular a la otras persona y no de comunicar e informar.
Relación donde la mentira está presente de manera habitual
Una relación ha de crearse, basarse y centrarse en la confianza en el momento en el que esto no es así o se pierde, empieza el problema.
Relación basada en el miedo
Por supuesto que en el momento en el que el miedo aparece y domina la relación, hablamos de toxicidad. Las relaciones se mantienen para disfrutar, no para sufrir, ni pasar miedo de ningún tipo.
Relación idealizada
Es más frecuente de lo que podamos creer. En este caso los miembros de la relación tienes expectativas totalmente distintas de lo que es o va a ser su relación, normalmente por no haberlo hablado y dejado claro.
¿Tienes un caso asi? Busca ayuda
https://www.psychologytoday.com/mx/psicologos/df/ciudad-de-mexico?category=terapia-de-parejas&gad_source=1&gclid=Cj0KCQjwsaqzBhDdARIsAK2gqnfwiCQXpWRLLsVP-izwhm3dT5vqEcf3u1qoLW7ux5qSVQkDFyLeeO8aAtIXEALw_wcB
Fuentes consultadas para este blog
https://www.ryapsicologos.net/relaciones-toxicas/
https://www.iepp.es/relaciones-toxicas-tipos/
https://www.uv.mx/cendhiu/files/2013/08/VIOLENCIA-EN-EL-NOVIAZGO-42.pdf










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